Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: Juegos

Videojuego destacado: Warcraft III: Reign of Chaos

Desentierra tu hacha de guerra
Warcraft II fue para muchos jugadores el primer y mejor juego de estrategia en tiempo real. Desde su aparición a mediados de los 90, estos seguidores han esperado en ascuas la aparición de una nueva entrega. Hace dos años Blizzard publicó una edición especial de Warcraft II para jugar online, pero más que calmar a los fans de la saga, incrementó sus filas.

Por fin, tras algunos retrasos aparece Warcraft III, con un salto técnico muy importante y se presenta como el uno de los mejores juegos de estrategia en un momento en que el mercado está saturado de títulos de este género.

Warcraft III mantiene la estética y ambientación de la saga intacta, pero en unos gráficos tridimensionales muy buenos y coloristas, y presenta algunos cambios que innovan la idea de estrategia en tiempo real: la gestión de recursos ha pasado a tener una función secundaria, y ya no deberemos crear auténticos ejércitos de docenas de soldados, sino que deberemos procurar conseguir escuadrones pequeños pero eficientes en combate. Además se ha añadido la figura del héroe, que además de tener un papel importante en el argumento, tendrá habilidades modificables como en los juegos de rol.

Ahora podemos conseguir objetos y armas que aumentarán las habilidades del héroe y las unidades bajo su mando, consiguiendo así una mezcla interesante de estrategia y rol.

Gráficos
La mayor diferencia a nivel visual respecto a su predecesor la encontramos en la tridimensionalidad. Se ha pasado de una perspectiva cenital en 2D a una igualmente cenital pero en 3D. Aunque el motor gráfico hubiese sido suficientemente potente para permitir girar la imagen, se ha optado por bloquear el movimiento al igual que se ha hecho en otros juegos como Empire Earth.

Los escenarios reproducen zonas boscosas o glaciares, llenas de efectos de luz y color. También hay que destacar el papel que juega la meteorología: la niebla, la lluvia o los rayos de sol tienen un aspecto muy convincente y afectan al conjunto. Cuando controlamos a los ejércitos de No Muertos todo tiene un aire más tétrico y oscuro, mientras que con los humanos predomina la armonía y los colores alegres.

El nivel de detalle de los personajes es alto: podemos observar sus ropas y armas, detalladas y sobretodo muy variadas. Para las escenas cinemáticas se utiliza el mismo motor del juego, y en ellas podremos ver a los protagonistas de cerca; es entonces cuando salta a la vista que el detalle no es tan elevado como cabria esperar. Hay una excesiva poligonización, pero como ya he mencionado, solo se hace patente durante los zooms de las escenas introductorias de cada fase.

La estética general del juego es soberbia, mezclando personajes con mucho carácter y bellos escenarios.

Assassin's Creed para Play station 3

Que sea ya un tópico decir lo mucho que ha crecido Ubisoft en los últimos años y los muy buenos juegos que ha hecho no hace más que corroborar esta afirmación. La compañía gala comenzó esta generación como una creadora de juegos infantiles y, en los albores de esta nueva, es uno de los referentes para los juegos de acción, aventura y público adulto en general. En este último lustro la compañía ha creado nuevas sagas, como Splinter Cell o Ghost Recon, y “resucitado” joyas como Prince of Persia, convirtiéndola en una de las mayores franquicias de la actualidad. Ahora, y de los mismos creadores de estos últimos, llegará a PlayStation 3 de forma exclusiva uno de los juegos que más alabanzas ha recibido en el pasado E3: Assassin’s Creed.

Assassin’s Creed es un juego de acción y aventura en la línea de Prince of Persia, aunque es una franquicia completamente nueva y, por lo tanto, con una ambientación completamente diferente, aunque no abandona las siempre conflictivas tierras de Oriente Medio. Estamos en la época de la tercera cruzada, cuando reyes y nobles europeos marchan de nuevo a la conquista de Jerusalén, probablemente la cruzada más importante o al menos la más popular, con personajes como Ricardo Corazón de León, Federico Barbarroja de Alemania o el sultán Saladito. Una organización secreta, Los Asesinos, pretende acabar con la guerra por la vía más rápida: dificultar a ambos bandos, para que no tengan otra opción que dejar de pelear y de regar con sangre la Tierra Santa.

Este es el argumento del juego, que da lugar a una ambientación medieval que, según pudimos comprobar en el E3 en una demo que nos realizó Ubisoft, está verdaderamente bien conseguida. En la demo se nos mostraba una de las misiones del juego, donde teníamos que asesinar a uno de los mejores estrategas de Ricardo Corazón de León, que acaba de conquistar la ciudad de Acre. Teníamos que infiltrarnos en la ciudad y a acabar con él, aunque no sabemos si todas las misiones del juego tendrán como objetivo asesinar, o bien habrá también partes de acción y aventura tradicionales donde podamos usar las formidables habilidades del asesino.

En cualquier caso, la demo nos situaba a las puertas de la ciudad, con el cometido de acercarnos a nuestro objetivo y acabar con él. Esto no es fácil, ya que está protegido por sus hombres, y nuestro asesino, aunque hábil en el combate, no es un superhombre. Para ello teníamos, en primer lugar, que explorar el escenario buscando el castillo, y luego lograr acercarnos al objetivo y, sin ser percibidos como amenaza, asestarle un golpe mortal. En la demo quizás se iba demasiado al grano, o quizás no, al conocer al detalle el nivel, pero pudimos ver algunas de las técnicas que el asesino podrá usar.

En primer lugar tenemos un altísimo nivel de interacción con el escenario, no solo a nivel de objetos sino también con la gente. La ciudad estaba viva, en el sentido de que, al estilo de juegos como Shenmue o, porque no decirlo, Oblivion, cada uno de sus habitantes tenía su cometido e iba de un lado a otro, aunque no podían evitar fijarse claramente en nosotros. Aparte de notarlo porque giraban sus cabezas, en su cara se notaba una expresión de extrañeza.

No hay mejor forma de evitar mezclarse con el vulgo que caminar por los tejados, y entonces pudimos comprobar el simplemente impresionante sistema de escalada. Al contrario que en todos los juegos hasta la fecha, donde escalar una pared se hace cuando esa pared es “especial”, léase redes, enredaderas o lo que sea, el sistema de Assassin’s Creed es dinámico. Nuestro asesino se apoya en salientes, cornisas, etc, pero no de una forma “robótica”, como tradicionalmente, sino de forma dinámica, extendiendo una pierna mucho para lograr un punto de apoyo, y luego buscando otro más arriba, sin que haya unas animaciones predefinidas, sino todo dependiendo de la situación. Esto hace de escalar no algo automático, como de costumbre, sino una cuestión de observar el escenario y buscar una ruta entre salientes y puntos de apoyo para llegar a nuestro objetivo.

Sin embargo, los tejados no están precisamente vacíos, pues la intimidad que ofrecen la aprovechaban unos soldados para realizar una serie de fechorías con una inocente ciudadana local. Asesinos sí, pero también caballeros, dábamos buena cuenta de los enemigos que intentaban la violación, con rápidos movimientos, pero uno de ellos escapaba hacia otro tejado, teniendo que buscarle y matarle, en un combate en el que nos fijamos en la variedad de movimientos del asesino, que lucha aprovechando los fallos del rival.

Tanta algarabía despertaba inquietud abajo y, tras saltar del tejado y ser perseguidos por otros soldados, lográbamos camuflarnos entre un grupo de religiosos que estaban rezando. Esto nos llamó poderosamente la atención. Al introducirnos entre los religiosos, el asesino se ponía la capucha y se ponía a hacer que rezaba; ignoramos si esto será automático o habrá algún botón especial de disimular, pero era impactante verlo.

Tras unos cuantos “garbeos” por los tejados, comprobando de nuevo el gran sistema de juego, nos acercábamos al objetivo de nuevo camuflándonos entre monjes, formando parte de su procesión y, tras ver cómo salía del castillo, nos lanzábamos hacia él, matándolo en el acto, y procediendo a huir de las decenas de soldados que inmediatamente se ponían a buscarnos. En la demo el asesino acababa rodeado de enemigos, intentando sin éxito hacer frente a todos a la vez…

A nivel gráfico el juego lucía impresionante, mostrando unos escenarios no tan inmensos como llenos de pequeños detalles, impecablemente representados en la pantalla. La ciudad estaba viva, como decíamos, y aunque por la falta de optimización había cierta generación repentina de personajes no jugables, éstos eran muy variados entre sí y contaban con un muy buen modelado y animación, pudiendo ver por su forma de moverse que desconfiaban de nuestro personaje. Quizás sea lo más impresionante, trailers de Metal Gear y de otros aparte, que se ha mostrado hasta la fecha en la consola.

Con lanzamiento previsto para principios de 2007, y en exclusiva para PlayStation 3, Assassin’s Creed resulta un juego muy prometedor, mezclando acción, plataformas, infiltración e interacción con el escenario. Todavía falta mucho por saber del juego, pero luce un aspecto impresionante, y sin duda ha sido el título de la máquina de Sony mostrado en versión jugable que más alabanzas recibió en el E3. A principios del año que viene comprobaremos si las buenas impresiones se mantienen.